
Cuando viajamos a países exóticos y a veces a otros que no lo son tanto, podemos encontrarnos con numerosas sorpresas al probar la gastronomía local. La comida que nosotros podemos considerar “rara” o repulsiva y que no comeríamos por nada del mundo, en otros lugares puede ser algo de consumo habitual.
Los “escargots” (o caracoles) son considerados en Francia una auténtica “delicatessen” y en determinados lugares de España también forman parte de nuestra gastronomía. En cambio hay países en los que se les hace un nudo en el estómago solo de pensarlo, pero no dudan a la hora de degustar otra clase de bichos.
La ciudad de Guangzhou situada en el sur de China y antiguamente conocida como Cantón, es mundialmente conocida por ser a ojos de los occidentales la ciudad de la comida insólita.
Los cantoneses literalmente no le hacen ascos a nada, para que os hagáis una idea, hay un antiguo dicho cantonés que dice: “Si algo anda, nada, se arrasta o vuela, puede ir a la cazuela”.
En los innumerables restaurantes de la ciudad de Cantón, se pueden probar desde patas de pato rellenas de gambas, estrellas de mar, escorpiones fritos y muchas otras exquisiteces. También podemos deleitar nuestro paladar con una deliciosa ensalada de medusa, ancas de rana rebozadas con almendras, tortilla de gusanos y cangrejos peludos o el Pei Dahn, más conocido como “huevo centenario” o “huevo milenario”. El plato en cuestión, es un huevo de pato puesto en yeso hasta que cuaja la yema y se vuelve gelatinosa, adquiriendo el interior un color verde-marmolino o marrón oscuro.
Si visitáis Manila no olvidéis probar la comida favorita de los filipinos el “Balut” que significa “envuelto” y que no es otra cosa que un huevo cocido, pero con el embrión del pato ya formado dentro, una verdadera delicia según los entendidos.
En muchos países es habitual el consumo de serpiente, algo que tuve la ocasión de probar en Thailandia en una ensalada y puedo asegurar que es cierta la leyenda de que sabe a pollo. Debido a la abundancia de insectos y a que son una fuente de proteínas de calidad, es muy normal el consumo de gusanos o saltamontes, que se comen fritos como si de un snack se tratase.
No hay que decir que para ingerir ciertos alimentos es imprescindible que sean bien frescos, algo que en Seoul (Korea) se toman bastante en serio, ya que suelen comer el pulpo cortado a trocitos y crudo ¡mientras todavía se mueve!.
En Hanoi (Vietnam), las ratas de campo son hervidas con una hierva llamada “lemon grass” y podríamos seguir con una larga lista: piruletas de alacranes o escarabajos en China, todo tipo de casquerías como testículos de toro en Mongolia, hormigas, etc.
CUALQUIER COSA PUEDE SER COMESTIBLE ¿No es así?.
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